Verdad, Justicia y Libertad

Naisla

Naisla

Recibí el nombre de Naisla en una etapa de mi vida dónde aprendí a aceptarme tal y cómo soy, a reconciliarme más allá de mis experiencias con aquello que nos hace ser humanos. Desde muy pequeña me ha fascinado nuestra existencia, el imaginar para crearla a través del conocimiento que se consigue cuando uno se enfrenta a sí mismo, y cómo consecuente, al resto; la interconexión que existe entre la psique y la mente. Me gusta entender al ser humano, especialmente las emociones más profundas o aquellas que intentamos evadir para entender esos abismos que contiene la Naturaleza humana.

Utilizo el arte cómo una herramienta para canalizar información que encuentro valiosa para el progreso personal. Escribir crea ese espacio de autorreflexión dónde uno puede verse de manera transparente y segura, apreciando que parte del Todo nos compone a cada uno de nosotros. Es en estos momentos de pura consciencia intencionada, dónde Naisla camina para conectar con aquello que nos ha creado y sentir la serenidad de dicha Fortuna. Cómo a Maghuma, el arte siempre me ha servido de terapia, para mi es el puente que conecta la psique con la mente, ya que se manifiesta en materia espiritual; ideas conceptualizadas en forma física y experiencias con el fin de minimizar el desconocimiento. Es por ello que he intentado mantener mi energía focalizada en sus diferentes expresiones a lo largo de mi vida, estudiando el movimiento corporal a través del baile y la observación o la proyección de ideas mediante la música e imagen. Estuve viviendo en Inglaterra durante 4 años, ahí estudié el mundo audiovisual lo cuál me permitió ahondar en el ser humano y sus tendencias arquetípicas para comprender cómo se narra de manera efectiva. También tuve la oportunidad de abrir un negocio de joyas hechas a mano dónde aproveché para estar en las calles Inglesas, rodeada de historias, bailes, música y conversaciones inesperadas.

He cultivado la fe en el poder espiritual, creo que hay una fuerza creadora con la cuál mantengo una relación constante, esta me orienta a la hora de tomar decisiones. Durante los quince y dieciséis años fue cuando comencé a comprender la sociedad, las influencias que acarrea vivir en la actualidad, esto impulsó mi deseo por la expresión libre ante el juicio que impone y es por ello que desde entonces escribo, para tener una voz clara que sea difícil de distorsionar.